La ceremonia no fue más que una manifestación honesta de lo que son dos personas que, al encontrarse, reconocieron en el otro aquello que les faltaba. No como carencia, sino como complemento, como un espacio donde poder ser con mayor plenitud.
S & F construyeron algo más que una relación, levantaron una familia desde ese encuentro, desde lo cotidiano, desde los gestos simples que con el tiempo se vuelven esenciales. Su historia no se define por grandes declaraciones, sino por la forma en que se eligen día.